Todos los días la veía pasar, nunca había visto tal maravilla, una mujer alta de curvas preciosas y mirada hermosa, todos los días esperaba en el mismo lugar, le atraía sus labios rojos poder besar.
Cierto día en la estación de trenes, se encontraba el perro feo café. Le gustaba mucho ir a ese lugar porque la gente que pasaba por ahí lo quería sin importar su apariencia y se sentía feliz.
Entrando la noche a un lugar alejado de la ciudad se encontraba el lobo solitario , sentado al lado de su fogata planeando como cazar a la niña con capa roja.
Luego de varios años de estar en la guerra el hombre ansioso y feliz pudo volver a su lugar de nacimiento Madrid capital, España , al llegar y ver a su familia exclamo, estoy en casa.
Me gusta la manera en que atrapas al lector desde el comienzo. Me gustó.
ResponderEliminarMe gustó mucho tu historia y la forma en la que la desarrollaste el tema. Buen trabajo.
ResponderEliminarTiene una textura de saber que pasara después me gusto
ResponderEliminartu texto hace que me den ganas de querer leer mas sobre Labios rojos. Excelente Janet.
ResponderEliminarMe gusto la forma en que describes y tiene coherencia.
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