Algo extraño ocurría en su departamento, sonidos inéditos se escuchaban. Su piel morena, pálida se volvió cuando miro que la televisión negra y plana, se encendía y apagaba, su demonio había vuelto.
El perro feo café
Cierto día en la estación de trenes, se encontraba el perro feo café. Le gustaba mucho ir a ese lugar porque la gente que pasaba por ahí lo quería sin importar su apariencia y se sentía feliz.
Hubiese ayudado colocar en alguna parte puntos suspensivos para así darle cierto trama a la historia.
ResponderEliminarMuy bueno, simple y con interesante trama aunque efectivamente los puntos suspensivos cambian cierta intensidad.
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